domingo, 28 de noviembre de 2010

Si muriera mañana.

Si muriera mañana,
por la razón que fuese,
morirían conmigo mis defectos
pero mis errores vivirían por siempre.

Sería imposible borrarle de mi mente
no importa cuántos gusanos se devoren mis sesos,
ni cuánto tiempo pase, ni siquiera tu muerte.

Si muriera mañana
sería tan bueno como el resto de los muertos
aunque los rencores, y daños
vivirían para siempre en quienes quiero.

Si yo muriera mañana
quienes me quieren llorarían
quienes me odian sentirían lastima
y a quienes no le importo, no les importaría.

Si mi muerte ocurriera mañana
la lluvia encontraría otros amantes,
la noche borraría mi sofocada voz
y esta pequeña despedida
sería el último vestigio de lo que soy.

Miro desde arriba el paisaje
siendo consciente de mi descenso
disfruto el paisaje
mientras voy cayendo.

No me interesa morir mañana
pero si sucediera
esta sería mi última carta
y este su último verso.

Apéndice:
Daniel Montoya, tu preocupación hizo adentrarme en lo profundo de mi fobia.

martes, 23 de noviembre de 2010

Confía...

"Confía en Dios", leí hoy por ahí. Pero de inmediato surgió en mi cabeza la interrogante de como confiar en un dios, sino ni siquiera creo confiar en mi. ¿podre confiar en un dios que muy seguramente debe tener 2 años y no debe ser consciente de nuestra existencia?¿que no debe saber nada de quienes somos, que sera de nuestras vidas, ni menos cuales son nuestro problemas? No me interesa confiar en nadie, por omnisciente u omnipresente que sea. Efectivamente creo que existe un dios, un niño inconsciente de lo que creó, que tiene una maqueta de seres que creen conocerlo y se refuerza en el para proyectar sus problema. No creo que el pueda hacer mucho... no directamente. Personalmente creo que solo nosotros podemos hacer algo por nosotros mismos. Hombre de poca fe, puedo ser yo, pero es eso lo que se me hace sensato, pensar en que si hay un dios que rige este universo, nos dio (responsable o irresponsablemente) la libertad de forjar nuestros propios destinos. Yo diria: "Trata de confiar en vos (si lo lográs contame como), para después pensar en algún dios".

lunes, 22 de noviembre de 2010

Busco lo que no quiero encontrar.


Con cada mujer tan diferente, con cada paso. Con todas las que pasan, observo, busco y me encuentro día tras día. Con cada una de  ellas sueño, cada una se apodera de un pedazo de mi mente. Nunca conoceré ni a una décima parte de ellas, pero aun así no me duele guardarles un espacio de mi cabeza. No vale mucho, no es el mayor detalle, ni siquiera valdría lo que valdría  una flor… aun así, es lo único que tengo. Aquella que observo pasar y me abruma su seguridad, o la que despierta mis mas carnales pensamientos; está ella, quien acabe de ver, así como esa a la que nunca he visto, con quien solo he hablado, pero de todas maneras me la imagino. Quien nunca volveré a ver y la que no quisiera volverme a encontrar deambulando a eso de las 4 a.m.  La que tengo que inventar, porque nunca llegará; la que evita hablarme porque sabe que no podrá sacarme de encima, o la que mira asustada, porque sabe lo mucho que la observo. Ella que me busca y cuando la busco, no le intereso en lo más mínimo. Está, también, quien me recuerda cada pequeño detalle de una época más feliz. Como ella, que deseo que sea feliz y por siempre será parte de mi felicidad. Y además de todas, está ella... que no le interesa, que no quisiera ser mencionada, que es la que, hoy por hoy, más cruza mi vida... pero no quiere que se lo diga. Están ellas y muchas más, de algunas sé el nombre, de otras quisiera no saberlo. Desde lo más carnal, hasta lo más emocional. Cada una de ellas es un fragmento de lo que busco y no quiero encontrar. No me avergüenza decir que me encanta cargarlas en mi mente a todas, así sea por el sencillo temor de enamorarme de alguna.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Atroz incapacidad.

No encuentro razón para poder sentirme pleno, no debería intentar sentirme pleno. Es difícil concentrarse cuando todo lo que buscas no aparece por ningún lado, cuando no sabes como es, como huele, a que sabe, como se siente.

Esta vez es igual que las anteriores, pero tan única como cualquier otra. Que difícil pensar en mi, en ellos, en ella, en eso y en la noche, cuando ni siquiera se me antoja pensar.

Seamos claros, hoy te observé... y me viste; hoy también la vi a ella y ella, por el contrario, sí me ignoro. Me falta la lluvia. "Inestabilidad, asombro, distancia y encanto" podría ser una buena síntesis. Y, para colmo, mi calma se evaporo temprano.

Esta noche, efectivamente, ya no duele... pero sí lamenta; lamenta perder y seguir perdiendo, lamenta la torpeza, la poca capacidad y sobretodo lamenta no poder tirarse al vacío.

Asombrosamente te pienso, a vos y a los otros... a todo. Dejemos que mi vida se me escurra lentamente.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Saudade

La cabeza me bombardea de recuerdos,
el viaje a Río,
Tu ida al primer mundo.
Las noches de frió,
Las tardes de alegría.

Vuelves
después de años de ausencia.
Te creía lejos,
te creía intocable.

Recuerdo la infancia
y lo sentimientos envejecidos;
pero, al parecer,
tan vigentes todavía.

Recuerdo la oscuridad
y el miedo a tu rechazo.
La inocencia de mi vida
y la sencillez de nuestro trato.

Vuelves
y vuelvo a creerte cerca.

Como una idea que solo da vueltas
regresas a mi cabeza
después de años de ausencia.

Todo tan fragmentado
todo tan inconexo.
La memoria te trae de nuevo
y la imaginación dibuja el resto.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Deseo de una noche ausente.

Enloquecer y mirar para todos lados
como si fueras a aparecer.
Dentro de mi, solo deseo encontrarte.

Mi cabeza da vueltas
y mi cuerpo solo incomoda.
Es dificil sentir que no me ubico, 
es complicado desearte y no tenerte.
Anhelo tu aliento 
y solo sueño con tu cuerpo.

Solo quiero buscarte, 
ahogar el infame deseo
de sentirte cerca, necesitarte,
y escapar, en la mañana,
de los sentimientos.

Rechazo la ausencia de la nueva vida
el fracaso de un sentimiento vacio e inocuo.
La inmortalidad de la vanalidad
alimenta mi ego y tan solo pierdo
la consciencia de lo que esta bien y lo que no;
y al parecer, disfruto el viaje.

Solo deseo
ahogarme en calma
o calmar el deseo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Manifiesto de deseos reprochables y acciones inconclusas.

En mi vida nunca he logrado nada importante, ya que he dado todo de mi, para que asi haya sucedido hasta ahora. No hay nada que odie mas que los días soleados felices y calurosos. No me gusta estar deprimido, pero ha mucho que los disfruto cuando me sucede.

De mi vida espero que no se malgaste tanto como hasta ahora, pero que tampoco me absorba la labor y la obsesión de evitar el tiempo perdido. Espero buscarme antes de salir a buscarte; andar por ahí divagando, perdiendo el tiempo, y disfrutando de la maravilla del ocio, para al final... encontrarme. Quiero enviudar a los 25 años. Deseo no vivir más allá de los ochenta, pero soy muy cobarde para pensar en suicidio. Deseo una biografía con mis amigos en tono melancólico, contando anécdotas alegres, que en retrospectivas tome un tinte de añoranza, una alabanza al ego después de muerto.

De mi vida, puedo decir que lo único que me importa, es hacer caso omiso de cada una de mis pretensiones y ojalá no logre cumplir ninguna, porque que aburrido seria lograr todo lo que deseo.